Más que un alojamiento, es un lugar entre el cielo y la tierra.


Al borde de la montaña, Patio Alto invita a sus huéspedes a hacer un alto en su viaje; a dejarse seducir por la comodidad, simpleza y calidez del lugar, que permite relajar el cuerpo y la mente a reparo. De materiales nobles y colores norteños, rincones íntimos y espacios mágicos.


Cuenta con cinco habitaciones de hotel, tres habitaciones de hostel boutique y un “refugio”.